Modelo de Prevención de delitos

Inicio » Responsabilidad penal persona jurídica » El régimen especial de las personas jurídicas de pequeñas dimensiones

El régimen especial de las personas jurídicas de pequeñas dimensiones

SE EXIME A LAS PERSONAS JURÍDICAS DE PEQUEÑAS DIMENSIONES DE LA OBLIGACIÓN DE DISPONER DE UN ÓRGANO AUTÓNOMO E INDEPENDIENTE QUE SE ENCARGUE DE SUPERVISAR LA EFICACIA DE LOS CONTROLES INTERNOS DE DICHAS PERSONAS JURÍDICAS

La Ley Orgánica 5/2010 de 22 de junio, de reforma del Código Penal introdujo la responsabilidad penal para las personas jurídicas en nuestro orden penal para una serie de delitos expresamente señalados en el articulado del Código Penal.

Ahora bien, el apartado 2 del artículo 31 bis del Código Penal exime de responsabilidad penal a aquellas personas jurídicas que “han adoptado y ejecutado con eficacia, antes de la comisión del delito, modelos de organización y gestión que incluyen las medidas de vigilancia y control idóneas para prevenir delitos de la misma naturaleza o para reducir de forma significativa el riesgo de su comisión”. Para ello añade que “la supervisión del funcionamiento y del cumplimiento del modelo de prevención implantado ha sido confiada a un órgano de la persona jurídica con poderes autónomos de iniciativa y de control o que tenga encomendada legalmente la función de supervisar la eficacia de los controles internos de la persona jurídica”.

Sin embargo, el apartado 3 del citado artículo contiene un régimen especial más flexible para las personas jurídicas de pequeñas dimensiones, definidas como aquellas sociedades autorizadas a presentar cuenta de pérdidas y ganancias abreviada. Así, el legislador exime a dichas sociedades de la obligación de disponer de un órgano autónomo e independiente que se encargue de supervisar la eficacia de los controles internos de la persona jurídica. Dichas funciones podrán ser desempeñadas directamente por el órgano de administración.

En este sentido, la Fiscalía en su Circular 1/2016 sostiene que las pequeñas dimensiones de dichas sociedades no puede compararse con la de las empresas dotadas de una organización de cierta complejidad, por ello el legislador opta por acomodar las exigencias legales a su propia estructura organizativa, sin que ello suponga la exención de adoptar los modelos de de organización y gestión, con los requisitos contemplados en el apartado 5 del mencionado artículo.

No obstante, añade que la asunción por parte del administrador de los deberes de vigilancia y control puede acarrear dificultades a la hora de distinguir entre la responsabilidad penal de la propia persona física y la sociedad. Es por ello que la Fiscalía General insta al Ministerio Fiscal a extremar la prudencia en sus funciones con el fin de evitar el quebranto del principio de non bis in idem que rige nuestro orden penal.

 

Jordi Porcel

Departamento Jurídico

MPD


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: